IA

María de la Paz Herrero 

Texto

ACTUALIZADO: Martes, 9 de Septiembre de 2025

La inteligencia artificial está dejando de ser una herramienta secundaria para convertirse en la voz y la pluma detrás del celuloide. En 2025, ya hay películas cuyo guión y en algunos casos, dirección, fue creado por máquinas. Analizamos pioneros, implicaciones creativas y el debate que sacude al cine.

La IA se ha infiltrado en la narrativa cinematográfica desde hace años, pero los primeros ejemplos tangibles son recientes:

    • Sunspring (2016): Un cortometraje de 9 minutos cuyo guión fue totalmente generado por Benjamin, una red neuronal, durante el Sci‑Fi London 48‑Hour Film Challenge. Dirigido por Oscar Sharp, este experimento mostró el potencial narrativo y su incoherencia del contenido escrito por IA.
    • The Last Screenwriter (2024): Largometraje suizo escrito usando ChatGPT‑4, dirigido por Peter Luisi. Promovido como uno de los primeros ejemplos de filme escrito completamente por IA en formato extenso, su estreno en Londres fue cancelado por reacciones públicas.
    • The Diary of Sisyphus (2023): Film italiano independiente donde el guión fue escrito por GPT‑NEO. Reconocida como la primera película de larga duración escrita por IA, tuvo presentaciones en festivales y se estrenó en salas en 2024.

Guiones creados por máquinas: entre la novedad y la controversia

El uso de IA en escritura fílmica trae beneficios claros:

    • Agilidad creativa: la IA genera tramas y diálogos en minutos.
    • Experimentación narrativa: permite explorar versiones alternativas de una historia.
    • Ahorro en recursos humanos.

Pero hay inconvenientes:

    • Desconexión emocional: las historias pueden carecer de profundidad o coherencia interna.
    • Sesgos no detectados: las IA replican prejuicios aprendidos de sus entrenamientos.
    • Resistencia de la industria: guionistas y gremios cuestionan la ética y legalidad del proceso

«Sunspring y The Last Screenwriter marcaron el paso: ya hay películas enteramente escritas por IA, una frontera narrativa que despierta fascinación y alarma.»

 

Hollywood observa, experimenta y legisla

No toda la industria reacciona igual: algunos cineastas rechazan de plano a la IA, mientras otros buscan convivir con ella.

    • Alex Proyas, director de I, Robot y Dark City, declaró en The Guardian que la industria está “rota” y que la IA puede ayudar a reconstruirla, siempre que complemente, no sustituya, a la creatividad humana. Su próximo proyecto, RUR, explora precisamente este vínculo entre máquinas y narración.
    • Los hermanos Russo, a través de su estudio AGBO, han fichado a un científico especializado en IA para desarrollar herramientas creativas que reduzcan costes y enriquezcan procesos, sin desplazar a guionistas y directores.
    • En Bollywood, el film Saiyaara experimentó con ChatGPT para probar finales alternativos. El guión humano prevaleció, pero la experiencia mostró que la IA puede ser vista como colaboradora secundaria.
    • El British Film Institute (BFI) denunció el uso no autorizado de más de 130.000 guiones protegidos para entrenar modelos de IA, alertando de una amenaza directa para los ingresos de guionistas y la sostenibilidad del sector.

Este debate ético no solo afecta a Hollywood: abre una discusión global sobre derechos de autor, regalías y el lugar del ser humano en la creación artística.

IA y el futuro del cine

Los próximos años marcarán si la IA se convierte en socia o en amenaza. Los escenarios posibles incluyen:

    • Narrativa híbrida: guión inicial generado por IA, refinado y dotado de emoción por guionistas humanos.
    • Estudios IA-nativos: iniciativas como Primordial Soup, fundada por Darren Aronofsky, que producen contenidos con apoyo intensivo de IA, pero bajo supervisión creativa humana.
    • Reconocimiento oficial: festivales y premios deberán decidir si aceptan obras escritas por IA como candidatas a sus galardones, lo que abrirá nuevas batallas legales y culturales.

La pregunta que subyace es clara: ¿Seguiremos viendo a la IA como herramienta o llegará el día en que se reconozca como autora con derechos propios?

Hollywood no ignora la IA: la abraza, la prueba y plantea límites éticos. Desde cineastas hasta productores y academias, el enfoque converge en una idea clara: la IA debe ser una herramienta de amplificación creativa, no suplantación. También demanda políticas que protejan los derechos de autor y aseguren una transición equitativa.

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