María de la Paz Herrero
Texto
ACTUALIZADO: Martes, 16 de Diciembre de 2025
El nuevo OXO Museo del Videojuego en Málaga inaugura una era para el gaming en España: un espacio museístico dedicado a preservar, exhibir y legitimar los videojuegos como forma artística. Con esta apuesta, los píxeles abandonan el ocio doméstico para entrar en galerías, talleres y vitrinas, reconociendo el valor cultural y creativo del videojuego.
La idea de considerar al videojuego como forma de arte lleva décadas gestándose dentro de la cultura digital. El debate gira en torno a conceptos como estética, diseño, interactividad y experiencia: dimensiones tan complejas como las de cualquier obra artística tradicional.
Hoy este debate no es ya una mera hipótesis: se traduce en instituciones que apuestan por el gaming como objeto digno de conservación y exhibición. Al integrar videojuegos en su acervo, los museos legitiman su valor más allá del ocio, reconociéndolos como artefactos culturales que documentan la evolución tecnológica y estética de nuestra era.
Para profesionales del arte, diseñadores y creadores digitales, ese reconocimiento abre nuevas posibilidades: trato curatorial, análisis de narrativa e interactividad, conservación de obras digitales y visibilidad en espacios culturales. El videojuego entra en el canon de lo contemporáneo.
OXO Málaga: el museo dedicado al videojuego
OXO Museo del Videojuego, situado en Málaga, es hoy un referente nacional que aborda el videojuego desde una perspectiva integral: histórica, cultural, técnica y social.
El museo ocupa un edificio rehabilitado en el centro histórico (Plaza del Siglo, 2) y propone un recorrido por pasado, presente y futuro del videojuego. Su espacio permanente muestra más de 500 piezas originales que documentan 70 años de evolución, desde los primeros arcades hasta consolas modernas.
Fuente: Malaga.es
Además, OXO ofrece exposiciones temporales y salas inmersivas donde visitantes pueden jugar, explorar realidad virtual o descubrir conceptos de diseño interactivo. Este planteamiento, museístico, educativo, interactivo, apunta a consolidar el videojuego como patrimonio cultural vivo.
Para Málaga, la llegada de OXO representa una apuesta ambiciosa: situar la ciudad como núcleo de la cultura digital en España y ofrecer un nuevo tipo de experiencia museística, híbrida entre entretenimiento, historia y arte.
El videojuego como obra total: diseño, narrativa y creación digital
El carácter artístico del videojuego radica en su naturaleza híbrida: conjuga diseño visual, narrativa, música, interacción, experiencia emocional y tecnología. Cada videojuego exitoso es el resultado de la colaboración de artistas, programadores, músicos, guionistas y diseñadores de sonido, gráficos y experiencia de usuario.
Como en una gran producción cinematográfica, el videojuego articula varios lenguajes: el visual, el narrativo, el sonoro, el lúdico. Pero añade algo propio: la interactividad, el jugador participa, decide, modifica. Esa dimensión cambia las reglas del arte, porque convierte al espectador en actor, al contemplador en parte activa de la obra.
Para un museo, reconocer eso significa asumir que cada videojuego es un objeto complejo, no sólo por su ejecución técnica, sino por su carga cultural, social y estética. OXO intenta capturar esa complejidad, no como mera nostalgia, sino con la ambición de preservar memoria, técnica e impacto.
Así, obras digitales, demos, consolas, arte conceptual, sonido, diseño de interfaces y experiencias inmersivas se convierten en piezas valiosas de una colección cultural contemporánea.
Museos internacionales que ya apostaron por el videojuego
España no es pionera absoluta. A nivel internacional, varios centros ya han incorporado videojuegos como parte de su colección cultural.
El The Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York abrió camino en 2012 al adquirir 14 videojuegos para su colección de diseño y arquitectura. Entre ellos clásicos como Pac-Man, Tetris, Myst, The Sims, Portal o Katamari Damacy. Hoy su colección supera los 30 juegos, muchos presentes en la exposición “Never Alone”.
Fuente: MoMA
También la exposición itinerante Game On, estrenada en 2002 en el Barbican Centre de Londres, contribuyó a difundir la idea del videojuego como patrimonio cultural global. Desde entonces ha recorrido decenas de países y mostrado cómo la historia del gaming se entrelaza con arte, diseño, música y sociedad.
Estos precedentes internacionales legitiman el modelo: el videojuego ocupa su lugar en museos de referencia, con colecciones, conservación e investigación; y OXO Málaga se inserta en ese circuito global.
Un nuevo lenguaje cultural: por qué los videojuegos entran en la historia del arte
Reconocer el videojuego como arte no es una moda ni una concesión generacional: es asumir que vivimos en una era donde lo digital y lo interactivo forman parte de nuestra cultura colectiva. El videojuego sintetiza cientos de disciplinas creativas, arte visual, música, narrativa, diseño, programación, y las une en un lenguaje propio.
Los museos como OXO dan testimonio de esa transformación: no sólo conservan consolas o cartuchos antiguos, sino que documentan procesos creativos, evolución tecnológica, impacto social. Convertir el videojuego en patrimonio es aceptar que la cultura se define más allá del lienzo o el mármol: también en el pixel, en la pantalla, en el controller.
Para artistas, diseñadores y creadores digitales, ese reconocimiento es liberador: abre caminos nuevos para la expresión, la experimentación y el análisis. El videojuego, lejos de ser entretenimiento efímero, se convierte en pieza de estudio, reflexión y memoria cultural.
La apertura de OXO Museo del Videojuego en Málaga simboliza un giro crucial: los videojuegos ya no son vistos únicamente como ocio, sino como arte, patrimonio y cultura digital. Su presencia en espacios museísticos consolida una legitimación histórica que trasciende generaciones y formatos.
Para quienes trabajan en diseño, narrativa, arte digital o cultura contemporánea, este museo representa una apuesta valiente: redefinir qué merece preservarse, estudiarse y exponerse. El videojuego asume su lugar en la historia del arte; y nosotros, como público o creadores, estamos invitados a explorarlo.
¿Quieres estar al día de las últimas noticias del sector creativo en España? Suscríbete a la newsletter de ARTISTING para estar actualizado.

